La autora cubana profundiza en los ejes centrales de su universo narrativo, tomando su novela La piel hembra como punto de encuentro entre la corporalidad, las maternidades complejas y las identidades femeninas que reclaman su poder. A través de una mirada poética y visceral, la escritora analiza la geografía latinoamericana como un espacio místico y memorioso, donde la naturaleza deja de ser un simple telón de fondo para convertirse en un personaje vivo, rabioso y profundamente vinculado a la fuerza de las mujeres.
La autora cubana profundiza en los ejes centrales de su universo narrativo, tomando su novela La piel hembra como punto de encuentro entre la corporalidad, las maternidades complejas y las identidades femeninas que reclaman su poder. A través de una mirada poética y visceral, la escritora analiza la geografía latinoamericana como un espacio místico y memorioso, donde la naturaleza deja de ser un simple telón de fondo para convertirse en un personaje vivo, rabioso y profundamente vinculado a la fuerza de las mujeres.