Muchos hemos cantado con todo el drama del mundo el “Sin miedo a nada” de Álex Ubago. Una generación entera se la dedicó a su gran amor sin pensarlo dos veces. Ahora St. Pedro la reimagina con una vibra más sensual, más adulta, más de piel que de promesa. La misma historia, pero contada desde otro lugar.
Muchos hemos cantado con todo el drama del mundo el “Sin miedo a nada” de Álex Ubago. Una generación entera se la dedicó a su gran amor sin pensarlo dos veces. Ahora St. Pedro la reimagina con una vibra más sensual, más adulta, más de piel que de promesa. La misma historia, pero contada desde otro lugar.